Música Clásica online - Noticias, eventos, bios, musica & videos en la web.

Música Clásica y ópera de Classissima

Piotr Ilich Chaikovski

miércoles 22 de marzo de 2017


Pablo, la música en Siana

20 de marzo

Buenos imprevistos

Pablo, la música en SianaDomingo 19 de marzo, 19:00 horas. Auditorio de Oviedo, Jornadas de Piano "Luis G. Iberni". Lucas Debargue (piano), Gidon Kremer (director artístico y violín), Kremerata Baltica. Obras de Mozart, Schubert y Weinberg. La esperada Martha Argerich, de las pocas grandes del piano que quedaban por visitar las Jornadas de Oviedo que llevan el nombre de nuestro añorado Luis G. Iberni, cancelaba por problemas de salud en esta gira de la Kremerata Baltica, siendo sustituida por el pianista francés Lucas Debargue (23 octubre 1990) con algunas entradas devueltas porque para muchos resultaba pasar de lo mítico a lo futurible, si bien se perdieron una velada donde el piano resultó protagonista incluso cuando no estaba. Los bálticos de Gidon volvían por tercera vez al auditorio donde siempre han dejado buen sabor de boca. Mozart por "la Argerich" es bocatto di cardenale para muchos paladares, pero también debemos saborear otros cocineros para un manjar de plato. Esta vez el Concierto para piano nº 8 "Lützow", en do mayor, K. 246 venía condimentado por una de las mejores orquestas de cámara del momento, la fundada por el violinista Gidon Kremer como inacabable cantera joven de instrumentistas bálticos pero esta vez dirigidos desde el propio piano por Debargue añadiendo ese plus o grado de dificultad aunque la Kremerata Baltica casi funciona sola desde el concertino (con Madara Petērsone en la primera parte y en la segunda Džeraldas Bidva), aunque el francés domina Mozart desde su arranque como figura emergente, tanto sus compañeros, dejándonos entre todos este "Lützow" impecable, con una cuerda camerística más trompas y oboes a pares para aportar la frescura que aún tiene este octavo que no obstante perfila el nuevo lenguaje que tomaría el concierto para solista. Sonoridades perfectas para todos, fraseos claros del francés con un pedal por momentos algo sucio pero sin empañar en ningún momento el resultado del conjunto. Si el Allegro aperto fue marcado desde el piano, el Andante dejó fluir la música para la "camerata" hablando el mismo idioma y mejor aún el Rondeau, Tempo di Menuetto que cerraba la estructura clásica así como la ejecución de un Mozart que Argerich seguramente hubiese elevado a los altares. Y para continuar Schubert y su Fantasía para violín y piano en do mayor, D. 934 con Kremer de solista pero ¡en un arreglo para violín y orquesta! de Victor Kissine (1953), una lástima porque teníamos piano y pianista además del propio Gidon que ejerció de invitado manteniendo magisterio como solista y docente, con sus músicos sonando realmente camerísticos, un quinteto de veintitrés músicos arropando al Maestro y haciendo gala de todas las técnicas de la cuerda frotada, con unos pianissimi imperceptibles y donde los trémolos sonaron increiblemente precisos y empastados. El arreglo como tal no aportó nada a esta hermosa fantasía salvo poder escuchar ese Amati de 1641 aterciopelado y mágico en los dedos y arco del letón, lección magistral para tantos músicos esta tarde entre el público, con la cuerda capaz de rememorar y "variar" el sonido original del piano. Aunque lo mejor volvería a ser su admirado Piazzolla, de nuevo la propina del Oblivion en una versión que por ella sola mereció el concierto, entendiendo al argentino como pocos en un arreglo donde la camerata es seda vistiendo el sueño musical contado por Kremer. Al compositor Mieczyslaw Weinberg (Varsovia, 1919 - Moscú, 1996) del que Shostakovich, profesor, protector y amigo suyo, afirmó era uno de los mejores compositores de su época, Gidon Kremer y sus chicos le han dedicado un disco que nos permite disfrutar de un "desconocido" por estos lares, pues el violinista letón siempre ha creído en los nuevos repertorios apostando por programas poco transitados, y en directo es siempre irrepetibe. Esta vez sí había piano para el Quinteto para piano op. 18 pero en versión con orquesta de cuerda y percusión del propio Kremer más el solista de la Kremerata Andrei Pushkarev, arreglo que sí enriqueció el original de por sí completo. Poder conseguir que veinte músicos suenen como cinco es algo admirable que conlleva trabajo a raudales y con esta juventud báltica todo es posible. Las pinceladas de los timbales, caja o temple-blocks engrandecen cada uno de los cinco movimientos, con reminiscencias de Prokofiev, Gershwin y hasta Brahms tamizadas por un lenguaje actual que tanto la cuerda como el piano se encargaron de elevar a lo casi sinfónico en una delicia interpretativa donde el francés casi ejerce de solista con sonoridades impactantes perfectamente ensambladas con ese quinteto multiplicado: dos contrabajos, cuatro cellos, cuatro violas, y trece violines (7+6) capaces de dinámicas impresionantes y esta vez Lucas Debargue mandando... o tal vez los bálticos disciplinados dejándose llevar. Un acierto de versión la del polaco-ruso antes de dos propinas con Debargue solo al piano: verdadero sabor romántico ruso con Tchaikovsky y el Valse sentimentale, Op. 51 nº 6, y un ragtime de jazz que tanto le gusta al francés, pues esta generación ha crecido con la música sin etiquetas, haciendo "clásico" todo lo que sea anterior a su nacimiento. Esta vez no hubo notas al programa, supongo que los recortes llegan al papel y también a los colaboradores...

Ópera Perú

15 de marzo

Rusia Romántica en ambicioso festival bogotano

TMJSDBogotá verá este 2017 la III Edición del Festival Internacional de Música Clásica, titulada "Rusia Romántica" que se realizará del 12 al 15 de abril. Serán 54 espectáculos en el lapso de 3 días, 50 conciertos y 1 ballet que se presentarán en 10 localidades de la capital colombiana. Se presentarán 8 orquestas nacionales e internacionales, 7 directores de orquesta, 3 coros nacionales, 4 cuartetos, 3 tríos y 19 solistas de todo el mundo. Ellos interpretarán las obras de 19 compositores románticos rusos, como Tchaikovsky, Borodin, Rachmaninov, Glinka, Shostakovich, Liadov, Rimsky-Korsakov, Medtner, Scriabin, Rubinstein, Prokofiev, Arensky, Glière, Krylov, Buzlov, Tchetuev, Taneyev, Glazunov e Ivanov.Entre los mas importantes elencos y solistas veremos a la Orquesta Nacional de Rusia, dirigida por Mikhail Pletnev, La Staatskappelle Halle dirigida por Josep Caballé, la Orquesta de Cámara de Lucerna, dirigida por James Gaffigan, al Cuarteto Borodin, Cuarteto David Oistrakh, al Trio Tchaikovsky, Trío Wanderer, al Malandain Ballet de Biarritz, a Julian Rachlin, Daniel Müller-Schott, Kirill Gerstein, Alissa Margulis, Igor Tchetuev, Mikhail Voskresensky, y muchos otros.Este es un gran evento producido por el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo​ con el apoyo estatal, y las entradas se pueden conseguir desde 10,000 pesos (12 soles). La mayoría de los conciertos, sin embargo son gratuitos.Conozca mas detalles de este gran evento en el siguiente enlace. Si puede viajar en Semana Santa a Bogotá, podrá disfrutar de estos eventos mayúsculos en una capital en la que si se respira cultura.http://www.festivalmusicaclasicadebogota.org/(Prensa Teatro Mayor) El Festival Internacional de Música Clásica de Bogotá se dedica este año, en su tercera edición, a la Rusia Romántica, periodo en el que se destacan nombres como Piotr Ilich Tchaikovsky, el compositor del Lago de los Cisnes, Alexander Borodin y Sergei Rachmaninov.TchaikovskyTchaikovsky (1840-1893) renunció a la abogacía para dedicarse de lleno a la música. En 1861, cuando contaba con solo veintiún años, se dio en Moscú un concierto completo con obras de su autoría. Aunque El Lago de los Cisnes y El Cascanueces son sus obras de más renombre, entre su repertorio se destacan cuartetos de cuerdas y ballets, además de seis sinfonías.Pudo desarrollar buena parte de su obra gracias al apoyo que recibió de Nedezhda von Meck, una misteriosa mecenas quien solo se comunicó con él a través de cartas.Los espectadores del Tercer Festival Internacional de Música Clásica de Bogotá podrán disfrutar de fragmentos de sus composiciones en La Bella y la Bestia, ballet presentado por el Malandain Ballet Biarritz, bajo la dirección del español Josep Caballé Domenech, que conducirá a la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.Varias composiciones suyas serán escuchadas a lo largo del Festival. La Orquesta Nacional Rusa, con la dirección de Conrad van Alphen y el piano de Mikhail Voskresensky presentarán Romeo y Julieta.BorodinLa química y la medicina distrajeron a Alexander Borodin (1833-1887) de su vocación musical. Sin embargo esto no fue impedimento para que se constituyera en uno de los grandes compositores de su generación.Fue un feminista precoz si se tiene en cuenta que en su tiempo la instrucción para las mujeres era considerada innecesaria e incluso peligrosa. Contraviniendo las costumbres, Borodin organizó cursos de instrucción médica para mujeres.Una de sus obras más sobresalientes es la ópera El príncipe Igor. Aunque trabajó en ella durante años, Borodin no pudo terminarla. Glazunov y Rimsky-Korsakov fueron los encargados de llevarla a feliz término.El primer concierto de Bogotá es la Rusia Romántica incluye las Danzas Polovtsianas, bajo la dirección de Patrick Fournillier y con Alexander Gavrylyuk al piano como solista. Esta pieza es considerada como una de las obras más representativas de la música rusa del siglo XIX.La obertura de El príncipe Igor será interpretada por una de las Orquestas Juveniles de la Filarmónica de Bogotá bajo la dirección de Conrad van Alphen, con Igor Tchetuev como solista de piano.RachmaninovSergei Rachmaninov (1873-1943) fue un músico precoz. Con solo cuatro años empezó sus clases de piano y a los diez años ya era alumno del Conservatorio de San Petersburgo. Aunque se graduó con honores, compuso obras que obtuvieron gran reconocimiento y siempre fue alabado por sus interpretaciones como pianista, su Primera sinfonía, estrenada en 1897, fue un rotundo fracaso.Recuperarse anímicamente le llevó varios años. Pensó en dejar la composición y dedicarse exclusivamente a la dirección o a la interpretación del piano. Pero su Segundo concierto para piano tuvo éxito entre la crítica y Rachmaninov volvió a confiar en sí mismo, lo que lo catapultó como uno de los músicos más importantes del siglo XX.Después de la Revolución Bolchevique sacó a su familia de Rusia y luego él mismo abandonó el país. Cosechó parte de su fama en Estados Unidos, donde murió.Un amplio repertorio de Rachmaninov será interpretado al piano por Alexander Gavrylyuk en el décimo concierto del Festival. Su Sinfonía n° 1 estará a cargo de la Orquesta Sinfónica de Lucerna con la dirección de James Gaffigan y el violín de Julian Rachlin.La Staatskapelle Halle presentará su célebre Concierto para piano n° 2, con la dirección de Conrad van Alphen y Simon Trpceski interpretando el piano.Obras de estos tres maestros de la música romántica rusa se escucharán en el concierto inaugural del Festival, en el que además de la participación de Fournillier y Gavrylyuk intervendrán la Sociedad Coral Santa Cecilia y el Coro Filarmónico Juvenil con la dirección de las colombianas Bárbara de Martiis y Diana Carolina Cifuentes.El Tercer Festival Internacional de Música Clásica Bogotá es la Rusia Romántica tendrá ocho orquestas, tres internacionales y cinco nacionales, que interpretarán obras del repertorio de Rimsky, Glinka, Rachmáninov y Taneyev, entre otros.Entre las internacionales destaca por su antigüedad La Orquesta Sinfónica de Lucerna, fundada en 1806. Dentro de su repertorio se incluyen rarezas que buscan ampliar el horizonte de su público. En el Festival ofrecerá tres conciertos con obras de Liadov y Tchaikovsky, entre otros, y el acompañamiento de los solistas Julian Rachlin (violín), Kirill Gerstein (piano) y Alexander Buzlov (chelo).La Staatskapelle Halle es la segunda orquesta en tamaño de Alemania, tiene 152 miembros. Ha estado bajo la batuta de Richard Strauss y Arthur Nikisch y entre los solistas destacan Daniel Barenboim y Elena Bashkirova. En el Festival ofrecerá tres conciertos, dos con la dirección del español Josep Caballé Domenech y uno bajo la directriz de Conrad van Alphen. Los solistas designados son Alissa Margulis (violín), Simon Trpceski (piano) y Daniel Müller-Schott (chelo).En 2004 la Orquesta Nacional Rusa fue la primera agrupación de su género en recibir un Grammy en nombre de su país. Fundada en 1990, recibió dicho reconocimiento por su grabación de las obras Pedro y el Lobo de Prokofiev y Huellas de Lobo del francés Jean-Pascal Beintus, dirigida por Kent Nagano y narrada, en español, por Antonio Banderas. En Colombia ofrecerá tres conciertos bajo la dirección de los maestros Conrad van Alphen y el piano de Mikhail Voskresensky, y dos a cargo de Mikhail Pletnev con Alexei Volodin (piano) y Sergei Krylov (violín).Las cinco orquestas nacionales son la Filarmónica de Bogotá, su conjunto de orquestas juveniles, la Academia Filarmónica de Medellín, la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia y la orquesta ganadora del concurso para jóvenes orquestas de cámara (bases de la convocatoria en http://bit.ly/2kx9h4N).La Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, conformada en 1952 y refundada en 2003, tiene a cargo la ejecución musical del ballet La Bella y la Bestia, con la dirección de Caballé Domenech, en un montaje del Malandain Ballet Biarritz.En 2017 la Orquesta Filarmónica de Bogotá cumple 50 años. Es una de las pocas orquestas latinoamericanas que ha hecho en su totalidad ciclos de Mahler, Bruckner, Bartok y Shostakovich. En el Festival ejecutará, bajo la dirección del francés Patrick Fournillier, trabajos de Rachmáninov, Borodin y Tchaikovsky, con la participación de los solistas Alexander Gavrylyuk (piano) y Andrey Baranov (violín).La Orquesta Filarmónica Joven de Colombia, que agrupa miembros entre los 16 y los 24 años para ayudarlos en su interés de desarrollar una carrera profesional en el medio sinfónico, brindará conciertos a partir de obras de Mussorgsky y Rachmáninov bajo la dirección de Conrad van Alphen y Julian Rachlin.Otra orquesta que forma jóvenes talentos es la Academia Filarmónica de Medellín, fundada por la Filarmónica de esta ciudad. Es un programa gratuito para jóvenes con restricciones económicas que tengan un destacado talento musical. En Bogotá es la Rusia Romántica ofrecerán dos conciertos, uno con el Coro de la Ópera de Colombia y otro con Sergei Sichkov en el piano.




Ya nos queda un día menos

22 de febrero

Concierto John Williams con la Filarmónica de Málaga

Adoro la música de John Williams. ¿De segunda fila? Es posible, aunque nada malo veo en ello. ¿Sin nada novedoso que aportar a la evolución de este noble arte a lo largo de las últimas décadas? Muy probable, sin que tampoco encuentre delito en tal circunstancia. ¿Facilona de escuchar y plagada de convenciones? Sin lugar a dudas: cuando se escribe para la pantalla grande resulta imprescindible llegar a un público en su inmensa mayoría no familiarizado con las novedades del lenguaje musical. ¿Deudora de muchos de los grandes compositores de finales del XIX y del primer tercio del siglo XX? Por supuesto, pero no por ello anda escaso de personalidad: John Williams siempre suena a John Williams incluso cuando cita más o menos directamente a Tchaikovsky, a Prokofiev, a Stravinsky, a Copland o a Walton. Lo cierto es que el compositor de Star Wars ha sabido llegar al corazón de cientos, miles de personas en todo el mundo. E incluso les ha preparado los oídos –a mí mismo, sin ir más lejos– para ir a mayores y disfrutar de los grandes genios. ¿Y cómo ha conseguido esto? Pues con una música que es al mismo tiempo popular y culta, que está fabulosamente escrita en el aspecto técnico –nada de silbar melodías: contrapunto y desarrollo temático son formidables–, que alcanza siempre una extraordinaria conjunción con la imagen –sin que sea imprescindible ésta para disfrutar de los pentagramas– y, sobre todo, que ofrece una inspiración de altísimo nivel, aunque –como todo el mundo– haya conocido altibajos y ahora, a sus ochenta y cinco años, no se encuentre en su mejor momento creativo: Mi amigo el gigante dejaba que desear. Ofrecía el pasado domingo la Filarmónica de Málaga un concierto bajo la dirección de Arturo Díez Boscovich –simpatiquísimo y muy hablador presentando cada obra– cuyo programa Indiana Jones/Harry Potter, supongo que diseñado por el joven maestro malagueño, parecía pensado para mí: yo hubiera escogido exactamente las mismas piezas, aunque eché de menos la ausencia de tres de las inicialmente previstas, suprimidas sin mediar explicación. Comenzaron con la celebérrima Raiders March, que desde el punto de vista interpretativo dejó más o menos clara la línea que iba a seguir el concierto: orquesta con evidentes desigualdades entre sus familias, sonando los metales más bien pobres para las exigencias de esta música, y dirección vistosa, animada y entusiasta, aunque sin muchas sutilezas. Siguió el bellísimo Marion’s Theme, en un afortunado arreglo de concierto que el compositor, no siguiendo su tónica habitual, decidió no incluir en el disco. The Basket Game corresponde a la escena de la persecución de la cestas en la primera de las películas de la tetralogía, un portentoso ejercicio de virtuosismo compositivo –y de sincronización con la pantalla– un tanto en la línea de los scherzos de Prokofiev que adora el norteamericano. The Map Room, desdichadamente sin la presencia del coro, es uno de los mejores fragmentos de la obra del maestro: pleno desarrollo del ominoso tema del Arca de la Alianza cuando el protagonista utiliza un rayo de luz para localizar su ubicación a través de una maqueta. Siguió la electrizante Mine Car Chase del Templo maldito, otro prodigio de escritura orquestal en el que, me temo, ni orquesta ni director lograron alcanzar el frenesí de la interpretación original. De la cuarta entrega del aventurero interpretado por Harrison Ford nos llegaba el Irina’s Theme. Decía Díez Boscovich que le recordaba a los grandes temas de amor del cine negro vinculado a mujeres fatales; podría ser, pero a mí las primeras cuatro notas me parecen prestadas de uno de los temas rusos –el personaje es una agente soviética– escritos por Nino Rota para Guerra y Paz. De la misma película venía Call of the Crystal: ¿por qué no mejor la excitante A Whirl Through Academe que estaba también prevista? El Scherzo for Motorcycle and Orchestra de The Last Crusade fue lo más inspirado de Williams para el tercer título de la saga, acción y humor a tope con una habilidad increíble para jugar con el ritmo, la orquestación y los leitmotivs. Fabulosa idea la de incluir el brillantísimo, maravilloso arreglo del Anything Goes de Cole Porter realizado por John Williams  para el capítulo segundo; no hubo coro, pero sí una digna solista vocal llamada Bárbara Pareja. Lo peor vino al final de esta primera parte del concierto: títulos de crédito de la misma película sólo desde la melodía del pequeño Short Round, es decir, sin poder escuchar el tema del Templo maldito propiamente dicho. ¡Qué rabia! Las tres primeras películas de Harry Potter se encuentran llenas de temas muy inspirados por parte de Williams, aunque también de otros que no lo están tanto. De la primera de ellas ofreció una suite de concierto extrañísima, por estar orquestada cada una de sus piezas, salvo Hedwig’s Flight y Harry’s Wondrous World –inicio y final–, para un determinado conjunto de instrumentos. Así, Hogwarts Forever sonó en el conjunto de trompas –lo más flojo de la Filarmónica de Málaga, al menos este domingo–, Voldemort para la madera grave, Nimbus 2000 para las maderas en su totalidad, Fluffy and his Harp en su orquestación original para arpa y contrafagot (¡estupenda la primera, sensacional este último en su dificilísima parte!), Quidditch para los metales, Family Portrait para la cuerda grave –si no recuerdo mal–, y Diagon Alley en su plantilla original para pequeño conjunto de vientos, percusión y violín stravinskiano (perfecta la concertino, por cierto). Se disfrutó, en definitiva, de una "Guía de orquesta para jóvenes" a la manera de Williams.    Suprimidos los dos inspiradísimos fragmentos que se habían seleccionado del tercer título de la saga –Aunt Marge’s Waltz y A bridge to the Past–, concluyó el concierto con dos páginas del segundo, el noble tema de Fawkes the Phoenix y The Chamber of Secrets, sin duda las piezas mejor interpretadas: cuerda empastadísima, cálida y dúctil fraseando la melodía dedicada al fénix, perfecto el equilibrio de planos y la seguridad de los metales en el excitante arreglo de concierto del tema dedicado a la cámara donde se esconde el basilisco. Yo me lo pasé en grande. El público, muy joven en su mayoría, también lo hizo, corroborando la excelencia de la iniciativa. Una puntualización: señalaba Díez Boscovich que cuando él era pequeño no se hacían conciertos de música de cine, y eso no es del todo exacto. Yo pude ver y escuchar a Jarre, a Golsmith, a Elmer Bernstein, a Morricone, a Nieto, a Yared, a Shore, a Raksin dirigiendo a North o a Savina dirigiendo a Rota en los tristemente desaparecidos Encuentros Internacionales de Música de Cine de Sevilla. ¿Por qué se fue al traste aquello?



Pablo, la música en Siana

11 de febrero

Mahler ayer y hoy

Viernes 10 de febrero, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Abono 7 OSPA, Barry Douglas (piano), Rossen Milanov (director). "El mundo de ayer I", obras de Tchaikovsky y Mahler (enlazando las notas al programa de Samuel Maillo de Pablo). En el breve espacio de tiempo de quince días se nos han ido dos estudiosos de Mahler: La Grange y Pérez de Arteaga, a quienes se dedicó por megafonía la segunda parte de este séptimo de abono y que por caprichos del destino están enmarcando desde este blog dos interpretaciones del bohemio: la Primera y la Quinta en el mismo auditorio aunque con formaciones y directores bien distintos. Jugando con el idioma de Goethe y Schiller, "Der Maler" el pintor frente al Mahler genio universal era mi primera intención de título para este comentario, pero parafraseando el del programa elegido, de nuevo acude a mi recuerdo el tiempo que no había llegado para su música y el futuro ya hecho presente, el compositor más grabado y más programado, sonando su música en algún punto del planeta cada día, amén de una escucha puede que obsesiva por parte de los acérrimos, superando modas puntuales. Probablemente la Sinfonía nº 5 en do sostenido menor sea una tentación irresistible para cualquier batuta, consagrada o emergente, y una prueba de fuego en sinfónicas de todas las categorías, habiendo sido ejecutada por nuestra OSPA en diferentes momentos de su dilatada historia, volviendo a interpretarla el próximo mes dentro del festival Musika-Música en el Euskalduna bilbaino aunque con Perry So al frente (también dirigirá los Kindertotenlieder). Sirvieron por lo tanto Gijón y Oviedo para rodarla y examinar el estado de los músicos que alcanzaron el sobresaliente en todas sus secciones y solistas, aunque globalmente se tendiese al trazo grueso típico en "Der Maler" que al trabajo de capas y colores de Mahler. La gestualidad de Milanov solamente debe entenderse a base de los años con la OSPA que le conoce bien, porque observándolo desde mi posición de abonado no coincide la mayor parte de las veces con la respuesta orquestal. La Trauermarsch (Marcha fúnebre) perfectamente marcada por una trompeta de excelencia como la de van Weverwijk resultó demasiado pesante pese a cierta sobreactuación desde el podio, ampulosidad más expresiva que dinámica, puesto que los diferentes planos esperados no se apreciaron hasta bien avanzada la sinfonía. Me resulta chocante que a menor movimiento de brazos la respuesta resulte apropiada, adecuada y equilibrada por parte de los músicos, pues el Stürmisch bewegt, mit grösser Vehemenz sonó más "atormentado" que "vehemente" en la traducción del segundo movimiento, visualmente brochazos cuando el lienzo debería dibujar líneas bien definidas y donde más que pincel era la espátula cargando el color preciso en cantidad y calidad. Traduciendo o trasvasando la partitura al aire y casi sinestésico, la sonoridad se me quedaba algo corta en una cuerda falta de refuerzos y obligada a un mayor esfuerzo para el necesario equilibrio de volúmenes, pues el resto de la plantilla está marcada "en origen", algo que quedó olvidado en el famosísimo Adagietto. Sehr langsam que salió etéreo más que corpóreo ante la calidad habitual de toda la cuerda, arpa incluida. El Scherzo anterior sonó contenido en el aire, algo carente de rubato, pero resultó sobremanera "vigoroso" con unos metales manteniendo el "estado de gracia" de hace varios conciertos, especial mención a los solos de Morató bien secundados por Brandhofer en el trombón o Möen en la tuba, mientras el Rondó-Finale. Allegro volvió a sacar a la luz esa desconexión entre vista y oido desde mi posición, cerrando los ojos y echando de menos más claridad y algo de contención pese a la lógica que parece pedir el calor broncíneo que provoca la explosión sonora tan mahleriana. Abusando del paralelismo gastronómico creo que esta quinta pecó de sal gorda en vez de optar por delicadezas como la sal del vino con el que Mahler brindaba, pero la magnitud de esta sinfonía transciende sabores y colores. La primera parte ofreció la "rareza", por lo poco habitual que resulta escucharla en vivo, de la Fantasía para piano, op. 56 (Tchaikovski) que el pianista irlandés Barry Douglas (que volvía a Oviedo pero como solista) defendió con solvencia y vigor, virtuosismo y delicadeza en una obra que parece el catálogo de lo que el genio ruso era capaz de escribir, melodías sinfónicas y bailables pero igualmente solos de piano llenos de matices, cascada de notas donde la melodía emerge siempre, y ese dúo con el chelo de Von Pfeil (casi preparatorio del siguiente abono donde nuevamente Mahler con su inconclusa Décima llenará de gozo a tantos seguidores de ayer y hoy) para mantener vivo en el recuerdo por complicidad musical y el placer de escuchar a Douglas, ver cómo se amoldaba sin problemas a una orquesta amiga (merece la pena escuchar la entrevista en OSPATV), coprotagonista, compañera, dialogante en el mismo idioma del compositor ruso, sonido claro pese a que el Steinway© necesite algún ajuste en su mecanismo (las tres notas agudas suenan a tabla), encajes perfectos y una forma de cantar delicada, delineada siguiendo con el símil pictórico, casi acuarela de trazo rápido que no admite corrección y no la necesitó, conocedor igualmente de la dirección orquestal que pareció hacer suya, nada de confrontar sino de sumar aportando maestría. El regalo ofrecido solo podía ser Tchaikovsky y su delicadísimo "Octubre", décimo número de Las estaciones, op. 37a que confirmó el poso que los años dan a un intérprete completo como el irlandés, melodía "dolorosa y muy cantable", estado puro aflorando del tejido pianístico.

Piotr Ilich Chaikovski
(1840 – 1893)

Piotr Ilich Chaikovski (25 de abril de 1840 - 25 de octubre 1893) fue un compositor ruso del período del Romanticismo. Es autor de algunas de las obras de música clásica más famosas del repertorio actual, como por ejemplo los ballets El lago de los cisnes y El cascanueces, la Obertura 1812, la obertura-fantasía Romeo y Julieta, el Primer concierto para piano, sus sinfonías Cuarta, Quinta y Sexta (Patética) y la ópera Eugenio Oneguin. Mientras se desarrollaba su estilo, Chaikovski escribió música en varios géneros y formas, incluyendo la sinfonía, ópera, ballet, música instrumental, de cámara y la canción. A pesar de contar con varios éxitos, nunca tuvo mucha confianza o seguridad en sí mismo y su vida estuvo salpicada por las crisis personales y periodos de depresión. Como factores que contribuyeron a esto, pueden mencionarse su homosexualidad reprimida y el miedo a que se revelara su condición, su desastroso matrimonio y el repentino colapso de la única relación duradera que mantuvo en su vida adulta: su asociación de 13 años con la rica viuda Nadezhda von Meck.



[+] Mas noticias (Piotr Ilich Chaikovski)
20 mar
Pablo, la música ...
15 mar
Ópera Perú
14 mar
Scherzo, revista ...
22 feb
Ya nos queda un d...
11 feb
Google Noticias M...
11 feb
Google Noticias E...
11 feb
Google Noticias C...
11 feb
Google Noticias E...
11 feb
Google Noticias A...
11 feb
Google Noticias E...
11 feb
Google Noticias A...
11 feb
Google Noticias E...
11 feb
Google Noticias C...
11 feb
Google Noticias M...
11 feb
Pablo, la música ...
10 feb
Esfera Wordpress
3 feb
Scherzo, revista ...
30 ene
Scherzo, revista ...
28 ene
Pablo, la música ...
24 ene
Ópera Perú

Piotr Ilich Chaikovski




Chaikovski en la web...



Piotr Ilich Chaikovski »

Grandes compositores de música clásica

El Lago De Los Cisnes Obertura 1812 Piano Vals De Los Cisnes Cascanueces

Desde enero del 2009 Classissima ha facilitado el acceso a la música clásica y ha expandido su público.
Classissima ayuda tanto a aficionados como a expertos de la música clásica en su experiencia con la internet.


Grandes directores de orquesta, Grandes intérpretes, Grandes cantantes de ópera
 
Grandes compositores de música clásica
Bach
Beethoven
Brahms
Chaikovski
Debussy
Dvorak
Handel
Mendelsohn
Mozart
Ravel
Schubert
Verdi
Vivaldi
Wagner
[...]


Explorar 10 siglos de la música clásica...